Quiromasaje: Relájate y fortalece el espíritu

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Cuerpo y calma en sintonía
Con el masaje buscamos una calma del cuerpo que sepa a relax, a ingravidez, a sonrisa, a beneficio. El quiromasaje ha unido estilos distintos en uno, con el fin de alcanzar un benéfico estado de relajación. El quiromasajista, con sus manos, sobre todo, se convierte en el sintonizador de una persona con la calma. Manipulando sus tejidos blandos, sus músculos, con paciencia y atención, transmite al humano estresado un relajamiento maravilloso. Para ello, busca en el cuerpo contracturado sus puntos de dolor, los trabaja con precisión, los descontractura y relaja.

Parte de las tensiones que mostramos en el cuerpo son fruto de malas posturas, de situaciones enervantes, de trabajos cargantes. Pero aquí entra el quiromasajista a poner orden y concierto. Con su arte, localiza los músculos que están fuera de lugar y los reconduce a su sitio, aplaca el dolor que nos atenazaba y pone nuestro organismo en paz.

El quiromasaje también estimula. Y ello no es óbice, sino base, para la relajación. Porque es un estímulo beneficioso. Con las manipulaciones del quiromasajista, todas las zonas tocadas reciben un mayor aporte sanguíneo y, así, se alimentan de nutrientes y oxígeno que las revitaliza.

Renovado hálito de vida
Las palabras que, en la antigüedad, hacían referencia al espíritu significaban hálito, respiración, aliento vital. ¿Alguna vez nos paramos a sentir nuestra respiración? Su ritmo denota estados de ánimo. Calmándola, nos calmamos, acelerándola, nos exaltamos.

¡Qué maravilla sentir cómo el quiromasaje nos introduce en un ritmo respiratorio lento, pausado, en calma! Estamos despiertos y conscientes, pero nuestro respirar se asemeja al nocturno dormir. La misma mente, ¿no se aquieta? Bombardeados por mensajes al móvil, por publicidad en cualquier rincón, por horas de televisión y redes sociales, el mágico encuentro del quiromasajista con nuestro cuerpo nos aleja del mundanal ruido y pone por bandera una beatífica sonrisa en nuestro rostro.

El cuerpo sintonizado con la calma, el espíritu regenerado por la paz. Esto consigue el quiromasajista con su arte.

Un nuevo estilo de vida
Tras la sesión, claro, hay que volver al ajetreo diario. Seguro que lo hacemos de un modo distinto, disfrutando de los beneficios recibidos. En Quiromasaje Giménez, con sede en León, te conduciremos a un estado de relajación, descontracturaremos tus músculos cansados y te aconsejaremos posturas para que sigas en sintonía con la calma. Llámanos y te asesoramos.

Desde muy joven el mundo del masaje me llamó la atención. Hasta 1996 alterné mi trabajo en la administración con mi pasión por el mundo del masaje. A partir de este año me lanzo a la aventura profesionalizando mi afición. Soy consciente de formación continua y es por ello que he realizado cursos que engloban esta profesión y otras terapias alternativas.

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