Masaje de drenaje linfático

El masaje de drenaje linfático está orientado a la mejora de la circulación linfática  y de los ganglios que hay en el cuerpo humano.

Las manipulaciones a emplear se harán siempre al mismo ritmo, de forma lenta, como si estuviésemos bombeando la zona a tratar, sin cremas o aceites y sin provocar dolor.

Dichas manipulaciones no deben producir enrojecimiento de la piel. Al terminar de pasar las manos la zona tratada deberá tener el mismo color que antes de que pasaran.

Todo drenaje linfático ha de cumplir estos cuatro efectos sobre el cuerpo humano:

Efecto antiedemizante: Puesto que el drenaje linfático trabaja principalmente sobre los edemas.

Efecto sobre el sistema nervioso vegetativo puesto que el drenaje ejerce un efecto calmante, sedante.

Efecto sobre los músculos:

  1. Sobre la musculatura esquelética, relajándola.
  2. Sobre la musculatura visceral, mejorando su actividad.

Efecto inmunitario. Al hacer el drenaje evitamos que el problema aumente, siga empeorando, con lo cual reactivamos las defensas del organismo.

El masaje de drenaje se puede dar en todo el cuerpo humano. Este se divide en diez zonas pudiendo dar en una sesión una o varias.