Quiromasaje deportivo

El quiromasaje deportivo debe ser específico para la actividad deportiva que el deportista realice.

En pruebas deportivas como carreras a pie (marchas solidarias, de 10 km, medias maratones o incluso maratones) el quiromasaje se realiza al terminar la prueba.

Las manipulaciones están orientadas a soltar la musculatura sin provocar dolor al deportista aconsejándole que al comenzar la semana se ponga en contacto con su recuperador (fisioterapeuta o quiromasajista) para que en un plazo muy corto, 24 a 48 horas, le dé un masaje que le sirva para recuperar los músculos trabajados en la actividad deportiva desarrollada.

En deportes como el ciclismo el quiromasaje se hará antes de la carrera para calentar los músculos de las piernas. Será corto en tiempo pero intenso. Al terminar la etapa del día el quiromasaje será en las piernas para soltarlas y al día siguiente, por la mañana, los corredores recibirán un quiromasaje en cuello, espalda y brazos, para liberarles de tensiones en esas zonas corporales.

Al terminar la vuelta ciclista el corredor deberá pasar por la camilla para una descarga completa.

Las manipulaciones a efectuar en el quiromasaje deportivo a las 24 o 48 horas de la prueba deportiva aparte de las empleadas en el quiromasaje serán las siguientes: presión directa, la fricción, la compresión y la percusión.

La Presión Directa puede aplicarse con la palma de la mano, con el puño ligeramente apretado o con los dedos –yemas o puntas- . La presión deberá mantenerse como mínimo unos 15 segundos.

Si a la presión directa le aplicamos movimiento entonces hablamos de Fricciones. Estas pueden ser longitudinales, transversales y circulares.

La Compresión son movimientos con una acción de bombeo rítmico. Se realiza de arriba abajo o hacia dentro y hacia fuera, según el ángulo de la zona que se trabaje.